La blogosfera viene reflejando desde hace semanas el fenómeno literario de moda que ha añadido, más si cabe, temperatura a este tórrido verano. Y es que la trilogía de E.L. James de Cincuenta Sombras está causando verdaderos estragos, por lo que estoy observando en los blogs que suelo leer.
Madres cuyos blogs suelen tratar de las peripecias de sus hijos, recetas de cocina, recomendaciones de productos o actividades y demás entradas de tono "blanco", de repente se ven trasladando a sus bitácoras de forma más o menos directa su emocionante descubrimiento cuyo ineludible carácter sexual lo convierte en un elemento un tanto extraño en su estatus de madre bloguera.
Y es que las madres blogueras hablamos de nuestros niños, de conciliación, de compras, de inquietudes, de sueños... pero de sexo, no. Como si nuestra naturaleza sexual no casara bien con el post sobre la vuelta al cole. Y ha tenido que llegar un apuestísimo joven millonario amigo de la dominación/sumisión para poner en órbita a estas mamis encantadoras que se sonrojan si son sorprendidas en público leyendo sobre cómo hay que atar a una mujer.
Supongo que para muchas ha sido una auténtica sorpresa descubrir que la disciplina inglesa, el bondage, el sadomasoquismo, la dominación-sumisión y todo el universo que rodea a esta forma alternativa de practicar el sexo no son tan sórdidas, humillantes ni horribles como pensaban antes de leer a E.L. James.
Y me apuesto una cena en un sitio chulo a que no han sido pocas las que se han atrevido a recrear algunas de las escenas que se recogen en los libros. ¿A que sí, chicas traviesas?. Bravo por vosotras, amigas¡. Vuestros maridos, parejas, amantes o lo que sean seguro están encantados.
Para aquellas que les apetece seguir explorando sus límites os recomiendo en Madrid una tienda que se llama SR Leather, en la calle Pelayo, 7 (Chueca) con un interesantísimo y pequeñísimo museo al fondo no apto para menores ni para mentes conservadoras (ni el museo ni la tienda, ojo). Parafernalia S/M en cuero muy bonita, columpios, aparatitos y todo tipo de accesorios.
Si no estáis en Madrid, no tenéis tiempo o simplemente os da corte ir a "esos sitios", podéis curiosear desde tiendas on line cada vez más cuidadas y bonitas, algunas especializadas en mujeres como Los placeres de Lola o Susúrrame con outlet y todo.
Y para completar, qué mejor que un conjunto de lencería de esos de quitar la respiración? pues ya tenemos en España a la maravillosa y supersexy Agent Provocateur, todo el catálogo es para comprárselo¡. Atención a los modelos de la colección Naughty.
Espero que el amigo James tenga acciones en sex shop porque me parece a mí que se van a forrar a vender regalitos para chicas atrevidas, a que sí, amigas?.
Mostrando entradas con la etiqueta pareja. Mostrar todas las entradas
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viernes, 14 de septiembre de 2012
martes, 24 de julio de 2012
Vacaciones en familia: introducción
Querida amigas;
Muchas de vosotras se disponen a vacacionar por primera vez en familia y como es natural, están llenas de dudas. No se preocupen más.
Mis tres años de madre me avalan lo suficiente para que me permita darles unos buenísimos consejos para que sus días de asueto tan esperados y merecidos no se conviertan en la pesadilla que a buen seguro va a ser si no me leen a tiempo.
Madres primerizas: yo sé que ustedes se imaginan en una playa idílica, descansando, bronceando sus cuerpos al sol y todo en calma y bajo control mientras toman un bonito paseo en el que meditan sobre su vida, más o menos así:
Linda estampa, verdad?.
Pues despierten del ensueño y asuman su realidad o van a sufrir lo indecible. Y no porque su maromo no sea Picasso, ni usted la amante de turno, tan elegante y bien accesorizada. No.
Usted, amiga, es madre primeriza. Y los accesorios que le tocan son estos:
El abuelo es opcional así como la segunda niña, pero como ustedes son una pandilla de inconscientes, lo más probable es que esto sea su futuro. Lo sé. Es duro. Un panorama aterrador, incluso. Pero es lo que hay y cuanto antes se acepte, menos lágrimas derramarán cuando se vean en la orilla del mar rodeadas de cosas de colores imposibles y mal combinados y preguntándose qué demonios hacen allí.
Para echar más candela al fuego, me permito recordarles que el fruto de sus entrañas es pequeño. Muy. Y probablemente no camine aún. Esto significa que hay que transportarle. ¿Han pensado en el carro?, ja¡. El carro es un instrumento del diablo que sólo sirve para cargar las toneladas de cosas que deben acarrear hasta la playa y que se atascará en la arena con una obstinación propia de un pollino extremeño.
Así que deberá elegir. Entre una playa con pendiente pronunciada desde la que poder hacer rodar las toallas, capachos, sombrillas, piscina, flotador, aletas, gafas de bucear, bolsa de cambio de pañales, ropa de repuesto, marido cabreado y retoño. O irse sola de vacaciones y abandonar a la familia.
Si su opción es (porque aún no ha probado las mieles de las primeras vacaciones en familia) obcecarse con continuar todos unidos, prepárese. Porque a los 127 kilos contados de peso que tendrá que trasladar de su coche a la parcelita de arena en la que plantar sus reales, hay que añadir que al señor con el que decidió tener a esa bolita de carne que llora y se queja todo el tiempo, hay que alimentarlos e hidratarlos.
Esto es así si usted se empeña en seguir siendo una familia.
Y cuando una es madre primeriza reciente, lo que toca es el neverismo. Dícese del arte de meter en una horrenda nevera portátil zumos, aguas, potitos, quesitos, galletas, fruta troceada, purés en termo, tortilla, filetes empanados, gazpacho, cerveza para olvidar ese día y los que vienen, patatas, aceitunas, atún rojo en pieza completa, un ternero vivo y el sushi que sobró de la cena que estaba muy rico.
Que quepa todo, que no se vuelquen los líquidos, que lo frío esté frío (amigas, el hielo es importante) que el niño coma y el marido se contente con lo que hay, eso ya es de profesionales y no se lo voy a exigir por esta vez, que bastante tienen ya con la iniciación.
Como es sumamente difícil acordarse de todo, les recomiendo pidan hora al tatuador de confianza y envíen a su costillo a hacerse la lista en la espalda en arial 12 a tinta negra, por lo menos. Es por el bien de la familia y es un tatu muy práctico que lo menos durante 12 años más le sacas partido.
Bueno, pues ya hemos conseguido hacer un ridículo espantoso acarreando como mulas sudorosas cienes de bultos absurdos de colores estridentes (incluso una que chilla, a la sazón, el hijo de usté). Hemos abierto la sombrilla, colocado las toallas, inflado la piscinita y llenado de agua de mar para que rotoce la criatura, con su zumo en la mano. También hemos puesto a la sombra la nevera de la que hemos extraído una cervecita bien helada que amorosamente le ofrecemos a nuestro amorcito. Él te mira agradecido y cierra los ojos disfrutando del frescor mientras traga a morro de la lata de oferta.
Contempla bien la escena. ¿Todo está en orden?. ¿Todo bien?, ¿sí?.
Pues corre. Corre tanto como puedas y huye de allí como alma que lleva el diablo¡¡¡.
De nada, amigas.
Muchas de vosotras se disponen a vacacionar por primera vez en familia y como es natural, están llenas de dudas. No se preocupen más.
Mis tres años de madre me avalan lo suficiente para que me permita darles unos buenísimos consejos para que sus días de asueto tan esperados y merecidos no se conviertan en la pesadilla que a buen seguro va a ser si no me leen a tiempo.
Madres primerizas: yo sé que ustedes se imaginan en una playa idílica, descansando, bronceando sus cuerpos al sol y todo en calma y bajo control mientras toman un bonito paseo en el que meditan sobre su vida, más o menos así:
Linda estampa, verdad?.
Pues despierten del ensueño y asuman su realidad o van a sufrir lo indecible. Y no porque su maromo no sea Picasso, ni usted la amante de turno, tan elegante y bien accesorizada. No.
Usted, amiga, es madre primeriza. Y los accesorios que le tocan son estos:
El abuelo es opcional así como la segunda niña, pero como ustedes son una pandilla de inconscientes, lo más probable es que esto sea su futuro. Lo sé. Es duro. Un panorama aterrador, incluso. Pero es lo que hay y cuanto antes se acepte, menos lágrimas derramarán cuando se vean en la orilla del mar rodeadas de cosas de colores imposibles y mal combinados y preguntándose qué demonios hacen allí.
Para echar más candela al fuego, me permito recordarles que el fruto de sus entrañas es pequeño. Muy. Y probablemente no camine aún. Esto significa que hay que transportarle. ¿Han pensado en el carro?, ja¡. El carro es un instrumento del diablo que sólo sirve para cargar las toneladas de cosas que deben acarrear hasta la playa y que se atascará en la arena con una obstinación propia de un pollino extremeño.
Así que deberá elegir. Entre una playa con pendiente pronunciada desde la que poder hacer rodar las toallas, capachos, sombrillas, piscina, flotador, aletas, gafas de bucear, bolsa de cambio de pañales, ropa de repuesto, marido cabreado y retoño. O irse sola de vacaciones y abandonar a la familia.
Si su opción es (porque aún no ha probado las mieles de las primeras vacaciones en familia) obcecarse con continuar todos unidos, prepárese. Porque a los 127 kilos contados de peso que tendrá que trasladar de su coche a la parcelita de arena en la que plantar sus reales, hay que añadir que al señor con el que decidió tener a esa bolita de carne que llora y se queja todo el tiempo, hay que alimentarlos e hidratarlos.
Esto es así si usted se empeña en seguir siendo una familia.
Y cuando una es madre primeriza reciente, lo que toca es el neverismo. Dícese del arte de meter en una horrenda nevera portátil zumos, aguas, potitos, quesitos, galletas, fruta troceada, purés en termo, tortilla, filetes empanados, gazpacho, cerveza para olvidar ese día y los que vienen, patatas, aceitunas, atún rojo en pieza completa, un ternero vivo y el sushi que sobró de la cena que estaba muy rico.
Que quepa todo, que no se vuelquen los líquidos, que lo frío esté frío (amigas, el hielo es importante) que el niño coma y el marido se contente con lo que hay, eso ya es de profesionales y no se lo voy a exigir por esta vez, que bastante tienen ya con la iniciación.
Como es sumamente difícil acordarse de todo, les recomiendo pidan hora al tatuador de confianza y envíen a su costillo a hacerse la lista en la espalda en arial 12 a tinta negra, por lo menos. Es por el bien de la familia y es un tatu muy práctico que lo menos durante 12 años más le sacas partido.
Bueno, pues ya hemos conseguido hacer un ridículo espantoso acarreando como mulas sudorosas cienes de bultos absurdos de colores estridentes (incluso una que chilla, a la sazón, el hijo de usté). Hemos abierto la sombrilla, colocado las toallas, inflado la piscinita y llenado de agua de mar para que rotoce la criatura, con su zumo en la mano. También hemos puesto a la sombra la nevera de la que hemos extraído una cervecita bien helada que amorosamente le ofrecemos a nuestro amorcito. Él te mira agradecido y cierra los ojos disfrutando del frescor mientras traga a morro de la lata de oferta.
Contempla bien la escena. ¿Todo está en orden?. ¿Todo bien?, ¿sí?.
Pues corre. Corre tanto como puedas y huye de allí como alma que lleva el diablo¡¡¡.
De nada, amigas.
miércoles, 18 de julio de 2012
El domingo, en familia (como dios manda)
Se habrán ustedes enterado, amables lectores, que se liberan los horarios comerciales en este, últimamente, sombrío país que es España.
Una medida que sin duda va a poner muy contento al Corte Inglés y demás imperios del consumo y que hace polvo -más aún- al pequeño comercio.
Pero tranquilos, amigos, que nos ha salido un héroe que va a ¿defender las condiciones laborales de los empleados sometidos a esta nueva y moderna esclavitud?, ¿defender los intereses de la mercería del barrio?, nooooo... no se emocionen (aún).
Nuestro héroe está preocupado por los problemas que esta medida van a causar en la VIDA FAMILIAR. Si tú, dependienta de Zara, estás soltera y sin hijos, que te zurzan. Haberte casado y procreado, maja, que es lo que hacen las chicas de bien en lugar de ir como una pelandusca a los bares de moda. El domingo, queridos, es para pasarlo en familia descansando y no andar por ahí soltando monises en el Carrefour.
Y quién, os preguntaréis, ha soltado semejante "perla"?. Pues unos de nuestros bocachanclas favoritos: Monseñor Rouco Varela. Yo a este señor no le he oído pronunciarse sobre la subida del IRPF o la del IVA, el recorte en educación, subsidio de desempleo o en sanidad, o que le quiten la pagan extra a los funcionarios, entre otras de las barbaridades a las que nos están sometiendo. Tampoco es que me quite el sueño su opinión.
Pero no deja de sorprenderme que le preocupe la idea de que el domingo las familias (o más bien lo que él entiende como familias) no puedan disfrutar juntas del merecido descanso dejando fuera a los que no son "familia" -que ha dicho familias, no personas, por lo tanto los excluye- y no ponga el grito en el cielo por el estrangulamiento económico al que estas se ven sometidas gracias a los ajustes que reparte el gobierno que tanto les ampara.
¿Cuál es la lectura?. Elijan opción:
a) El domingo es el día del señor así que pobres, sí, pero juntos, leñe.
b) ¿Cómo que domingo de compras? el domingo a misa, y sanseacabó.
c) Los solteros no vais a misa, que os tengo vigilados, así que no entráis en el cupo de mi defensa.
Y espérense, que aún hay más. No contento con lo anterior ha dicho que no se puede superar esta crisis como no se vuelvan a las raíces católicas. La crisis de fe es la responsable de todos los males que nos acontecen. Y nosotros echando la culpa a las hipotecas basura, la burbuja inmobiliaria, el despendole de los políticos... y no, amigos, es que no rezamos ya. Y así nos va. Pandilla de rojos, solteros, desviados y ateos. Y pidiendo que paguen el IBI, hasta ahí podíamos llegar, Dios pagando impuestos¡.
Así que ya sabéis cual es la receta, pececillos. A hincarse de rodillas todo el mundo, incluídos los musulmanes cotizantes.
Yo por mi parte voy a sacar la mantilla de la abuela del arcón, el rosario y el misal y me voy derechita a la Almudena, que con unos cuantos padrenuestros y avesmarías esto se resuelve en un plisplás.
Palabra de Rouco.
En la foto, la familia Pérez y su díscola niña (un poco roja, hay que decirlo) siguiendo los preceptos de Monseñor y no yéndose de compras a lo loco.
Una medida que sin duda va a poner muy contento al Corte Inglés y demás imperios del consumo y que hace polvo -más aún- al pequeño comercio.
Pero tranquilos, amigos, que nos ha salido un héroe que va a ¿defender las condiciones laborales de los empleados sometidos a esta nueva y moderna esclavitud?, ¿defender los intereses de la mercería del barrio?, nooooo... no se emocionen (aún).
Nuestro héroe está preocupado por los problemas que esta medida van a causar en la VIDA FAMILIAR. Si tú, dependienta de Zara, estás soltera y sin hijos, que te zurzan. Haberte casado y procreado, maja, que es lo que hacen las chicas de bien en lugar de ir como una pelandusca a los bares de moda. El domingo, queridos, es para pasarlo en familia descansando y no andar por ahí soltando monises en el Carrefour.
Y quién, os preguntaréis, ha soltado semejante "perla"?. Pues unos de nuestros bocachanclas favoritos: Monseñor Rouco Varela. Yo a este señor no le he oído pronunciarse sobre la subida del IRPF o la del IVA, el recorte en educación, subsidio de desempleo o en sanidad, o que le quiten la pagan extra a los funcionarios, entre otras de las barbaridades a las que nos están sometiendo. Tampoco es que me quite el sueño su opinión.
Pero no deja de sorprenderme que le preocupe la idea de que el domingo las familias (o más bien lo que él entiende como familias) no puedan disfrutar juntas del merecido descanso dejando fuera a los que no son "familia" -que ha dicho familias, no personas, por lo tanto los excluye- y no ponga el grito en el cielo por el estrangulamiento económico al que estas se ven sometidas gracias a los ajustes que reparte el gobierno que tanto les ampara.
¿Cuál es la lectura?. Elijan opción:
a) El domingo es el día del señor así que pobres, sí, pero juntos, leñe.
b) ¿Cómo que domingo de compras? el domingo a misa, y sanseacabó.
c) Los solteros no vais a misa, que os tengo vigilados, así que no entráis en el cupo de mi defensa.
Y espérense, que aún hay más. No contento con lo anterior ha dicho que no se puede superar esta crisis como no se vuelvan a las raíces católicas. La crisis de fe es la responsable de todos los males que nos acontecen. Y nosotros echando la culpa a las hipotecas basura, la burbuja inmobiliaria, el despendole de los políticos... y no, amigos, es que no rezamos ya. Y así nos va. Pandilla de rojos, solteros, desviados y ateos. Y pidiendo que paguen el IBI, hasta ahí podíamos llegar, Dios pagando impuestos¡.
Así que ya sabéis cual es la receta, pececillos. A hincarse de rodillas todo el mundo, incluídos los musulmanes cotizantes.
Yo por mi parte voy a sacar la mantilla de la abuela del arcón, el rosario y el misal y me voy derechita a la Almudena, que con unos cuantos padrenuestros y avesmarías esto se resuelve en un plisplás.
Palabra de Rouco.
En la foto, la familia Pérez y su díscola niña (un poco roja, hay que decirlo) siguiendo los preceptos de Monseñor y no yéndose de compras a lo loco.
martes, 10 de julio de 2012
Los sin papeles
Somos una familia al margen de la Ley y a mí esto me da muchísima pena. Sobre todo cuando voy a casa de mis "suegros" y veo sobre el aparador las fotos de las bodas de todos mis "cuñados" con sus marcos de plata relucientes. Y de los bautizos de sus retoños con sus flamantes vestiditos de Cristianar.
Y nosotros, nada.
Somos unos jipis amancebados que procrean en el libre albedrío y condenan al pecado eterno a su hijita sin cristianizar sin una miserable puntilla que llevarse a la cabeza. Y esto es triste, señores.
Bueno, está bien. Lo del bautizo me vale madres, más que nada porque dudo mucho que nos dejaran entrar a la iglesia, dada nuestra conocida aversión a la institución que dirige el jefe de los inquisidores. Pero lo de la boda no se lo perdono a mi costillo.
Yo, que desde niña albergaba la secreta esperanza de ser como Elizabeth Taylor y coleccionar maridos como el que colecciona figuritas del Kinder Sorpresa. Yo, que me veía no teniendo que trabajar en la vida merced a unas buenas y nutridas pensiones compensatorias de mis muy ricos y generosos maridos.
Pues yo voy a cumplir 43 años mañana y aún sigo descasada. Y así no vamos a ninguna parte.
Ya sé que tampoco lo pongo fácil porque yo o me caso en Las Vegas o nada. Una no puede entrar en la categoría del olimpo de las mujeres casadas por la puerta pequeña, onda un despachito de ayuntamiento cualquiera o una iglesia rural, aunque sea en los Jerónimos.
Y claro, mi mancebo dice que como perdí tantos años de mi vida con novios pobretones pues ahora no nos alcanza ni para la camisa de chorreras.
La Lola todavía es pequeña para que ande reclamando contratos entre sus padres, pero yo, por si acaso, por las noches cuando la acuesto le doy una estampita de Elvis para irla mentalizando.
En la foto, mi prima Paca que se casó en Wisconsin. Allí también saben celebrar una boda como Dios Manda, así como mantener a sus maridos a raya.
Que sirva de ejemplo.
Y nosotros, nada.
Somos unos jipis amancebados que procrean en el libre albedrío y condenan al pecado eterno a su hijita sin cristianizar sin una miserable puntilla que llevarse a la cabeza. Y esto es triste, señores.
Bueno, está bien. Lo del bautizo me vale madres, más que nada porque dudo mucho que nos dejaran entrar a la iglesia, dada nuestra conocida aversión a la institución que dirige el jefe de los inquisidores. Pero lo de la boda no se lo perdono a mi costillo.
Yo, que desde niña albergaba la secreta esperanza de ser como Elizabeth Taylor y coleccionar maridos como el que colecciona figuritas del Kinder Sorpresa. Yo, que me veía no teniendo que trabajar en la vida merced a unas buenas y nutridas pensiones compensatorias de mis muy ricos y generosos maridos.
Pues yo voy a cumplir 43 años mañana y aún sigo descasada. Y así no vamos a ninguna parte.
Ya sé que tampoco lo pongo fácil porque yo o me caso en Las Vegas o nada. Una no puede entrar en la categoría del olimpo de las mujeres casadas por la puerta pequeña, onda un despachito de ayuntamiento cualquiera o una iglesia rural, aunque sea en los Jerónimos.
Y claro, mi mancebo dice que como perdí tantos años de mi vida con novios pobretones pues ahora no nos alcanza ni para la camisa de chorreras.
La Lola todavía es pequeña para que ande reclamando contratos entre sus padres, pero yo, por si acaso, por las noches cuando la acuesto le doy una estampita de Elvis para irla mentalizando.
En la foto, mi prima Paca que se casó en Wisconsin. Allí también saben celebrar una boda como Dios Manda, así como mantener a sus maridos a raya.
Que sirva de ejemplo.
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