Poco más o menos, es lo que nos vino a decir la amable directora del cole de la Lola en la reunión del otro día. Esta mujer, lo sé yo, quería ser arquitecta pero se torció la cosa y salió maestra. ¿Que por qué lo sé?, pues porque el 80% de la reunión ante los ansiosos padres primerizos en las lides de la docencia reglada se la pasó dando datos técnicos de la reconstrucción del edificio que alberga el cole.
Que vale un poco de metro cuadrado pero la composición química del hormigón del patio como que no me quita el sueño, amiga directora. La cosa es que allí estábamos todos apelotonados, sentados en sillitas de niños de 3 años (que me derramo por ambos lados, oiga¡) esperando que la directora dejase de explicar el forramiento del ladrillo que forma el arco de medio punto y nos confirmara que aquellas dos mozas con mechas, labio retocado a lo Esther Cañadas una, y minifalda infartante la otra, no eran coristas sobrantes de un show nocturno sino las futuras "seños" de nuestros hijos.
La minifaldera fue la que me tocó a mí y a mi prole. Y la escultural muchacha, para regocijo de los padres que se llevaron más de un codazo en el costillar, nos condujo a la clase en la que van a domesticar a nuestros retoños, aposentó sus reales en una sillita (ella no se derrama) y nos soltó el discurso.
Ese que te dice que no le hables mucho del cole para no crear expectativas desilusionantes, que no hagas esto ni lo otro, esto sí y lo otro también, que lleves tal cosa, bla, bla bla.... nada fuera de lo común si no fuera porque lo hizo a un riiiiiitttmoooo ssuuuuppppeeeeeerrr lllleeeeeennnntttttoooooo.
Amparo, te has fumado un porro. Fue lo que pensé. Decía cosas muy obvias como:
- Es que son niños...
Anda¡ yo pensaba que eran patatas...
Y se te quedaba mirando como recalcando lo dicho, como si hubiera revelado la fórmula secreta de la cocacola, así, fíjamente y con pausa dramática. Mucha pausa y mucha miradita recalcante.
Si alguna madrepadre me lee y reconoce lo que estoy contando que haga el favor de no revelar el nombre del cole por aquello de la privacidad y no chivarse a la seño, que no quiero oir eso de "es que me tiene manía la profe" y que sea verdad.
Una de las madres asistentes con la que sospecho voy a compartir alguna que otra caña (si se deja) me comentó que la veía tan sumamente nerviosa que lo más probable es que hubiera escogido la táctica de hablar despacio para hacerse entender y mantener la calma.
Pudiera ser, pero la impresión que me dió a mí es que iba a dejar a mi Lola en manos de una amiga de los cigarritos de la risa. Los nervios son muy malos. La verdad es que no me gustaría estar en lugar de la seño y enfrentarme a un mogollón de niños con sus respectivos padres con la cabeza llena de ideas de cómo debieran ser las cosas y que te lo sueltan a la primera de cambio. Yo no sirvo para aguantarles.
Ayer fue el primer día de cole de la Lola. Todo un éxito, amigos. Ni lloros ni gritos ni amenazas. La seño ya estaba en modo velocidad normal y en la hora y media de adaptación que dura cada jornada en la primera semana, consiguió que mi retoño se pasara toda la tarde noche hablando de su seño, del cole y de sus nuevos amigos.
Esta mañana, el lorito redicho que tengo por hija me ha soltado por el camino:
- Mamá, le voy a decir a la seño que me ponga muchos deberes. Yo lo que quiero es estudiar mucho.
Esa cara hemos puesto su padre y yo al oirla. Si la seño ha conseguido esto en un día de cole, me la pongan, por favor, hasta el doctorado.
Mostrando entradas con la etiqueta educación infantil. Mostrar todas las entradas
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martes, 11 de septiembre de 2012
martes, 3 de julio de 2012
Estiviles de la discordia
La red está llenita de consejos. Para todos. De todo. Sensatos, cuerdos, locos, absurdos. Cada quién escoge lo que le resulta más cómodo, más afín. El problema viene cuando osa decirlo en voz alta y no tiene los redaños suficientes como para capear el temporal con la gallardía y el aguante de una Juana de Arco. O el sentido del humor que le permita torear a la masa furibunda sin sentirse vilipendiado.
Hay personas de bien, pacíficas, amables incluso, que sueltan sus reflexiones y son atacadas por ello. Y no se crean que están invocando a la supremacía aria para la creación del IV Reich, ni están aportando fórmulas químicas para la manufactura casera de explosivos con fines terroristas, ni hacen apología del catálogo de delitos tipificados por el código penal. No. Nada de eso.
Hace unos días se creó un movimiento en la red llamado "Desmontando a Estivill" en el que un grupo de madres contrarias a las teorías conductistas del Dr. Eduard Estivill le acribillaron, algunas con auténtica ferocidad, mediante artículos en sus blogs, tuiteos y feisbukeos. Observé el fenómeno desde una discreta distancia, curiosa al principio, aburrida en el medio y hartita al final.
Y me inventé una teoría en la cual unahorda cantidad de madres unidas por una idea que a su entender supone una amenaza para la crianza saludable de sus retoños suponen una suerte de hooliganismo maternal que se retroalimentan unas a otras subiendo el tono de las soflamas a cada post o comentario, en una onda muy inquisitorial y a mi gusto, peligrosa (para mi sensibilidad).
Leyendo el inteligente, sensato y desdramatizador post de Mi Gremlim No Me Come (y los comentarios, no se los pierdan) me alegro de no tener tantos seguidores como ella y no tener que estar dando taaaaantas explicaciones, hasta con miedo -intuyo- porque la popular (masa lectora) se pone suspicaz y faltona cuando uno no está de acuerdo con el trendic topic de la semana. Y a la que te descuidas y opinas, te envían a la residencia.
Estamos fatal, amigas. Fatal.
Yo nunca he sido de grupos, pandillas, clubes ni nada que semeje un conjunto de personas con uno varios elementos en común. Ni de niña. Se me da mal. Acabo saliendo por peteneras. Y ante este tipo de manifestaciones, me reafirmo en mi postura de solipandi.
Normalmente, cuando leo un blog en el que se defienden ideas o posturas que no comparto, pues me piro. Si me pilla animada, igual y dejo un comentario en el que jamás de los jamases he insultado a nadie (que no conozca, a los que conozco sí insulto, es un grado de amistad). Me gusta disentir, entender y aprender, no pelear a lo pendejo. No necesito convencer a nadie de mi forma de vida y crianza. Y no me importa que me critiquen, al revés, hasta me gusta si lo haces bien, con inteligencia y educación. Y si lo haces mal, seguro me voy a divertir.
Miren, muchas de las que se rasgan las vestiduras ante la aplicación del método Estivill de marras, harán cosas que a ojos de otras nos parezca el horror de los horrores.Y he aquí una muestra de mi particular catálogo de comportamientos familiares que a mí me producen urticaria:
- Como es verano, vamos a dar un paseo con los churumbeles. A medianoche. Total, es verano, no pasa nada si se les descuadran los horarios y se les queda el cuerpo pa Triana. Que se duerman cuando sea, que hay que disfrutar.
- No les regañes ni les castigues, que se trauman. (Este va derecho al top ten de la estupidez).
- Pobrecitos, si son niños. Déjalos que corran. Entre las mesas del restaurante llenito de gente. Dando alaridos y derribando camareros. Que se diviertan.
- ¿Llevar a mi hijo a una manifestación? horror¡, quita, quita... con lo mona que está con su mantilla en las procesiones de Semana Santa.
Y así puedo seguir ad infinitum. Porque cada quién tiene sus filias y fobias. Porque cada quién cría a sus hijos según sus entendederas, su educación, su modelo social, su entorno y sus posibilidades.
Como le da a uno la gana.
Y mientras no vengan los servicios sociales a buscarte con una orden judicial, tira millas. Hombreya.
Hay personas de bien, pacíficas, amables incluso, que sueltan sus reflexiones y son atacadas por ello. Y no se crean que están invocando a la supremacía aria para la creación del IV Reich, ni están aportando fórmulas químicas para la manufactura casera de explosivos con fines terroristas, ni hacen apología del catálogo de delitos tipificados por el código penal. No. Nada de eso.
Hace unos días se creó un movimiento en la red llamado "Desmontando a Estivill" en el que un grupo de madres contrarias a las teorías conductistas del Dr. Eduard Estivill le acribillaron, algunas con auténtica ferocidad, mediante artículos en sus blogs, tuiteos y feisbukeos. Observé el fenómeno desde una discreta distancia, curiosa al principio, aburrida en el medio y hartita al final.
Y me inventé una teoría en la cual una
Leyendo el inteligente, sensato y desdramatizador post de Mi Gremlim No Me Come (y los comentarios, no se los pierdan) me alegro de no tener tantos seguidores como ella y no tener que estar dando taaaaantas explicaciones, hasta con miedo -intuyo- porque la popular (masa lectora) se pone suspicaz y faltona cuando uno no está de acuerdo con el trendic topic de la semana. Y a la que te descuidas y opinas, te envían a la residencia.
Estamos fatal, amigas. Fatal.
Yo nunca he sido de grupos, pandillas, clubes ni nada que semeje un conjunto de personas con uno varios elementos en común. Ni de niña. Se me da mal. Acabo saliendo por peteneras. Y ante este tipo de manifestaciones, me reafirmo en mi postura de solipandi.
Normalmente, cuando leo un blog en el que se defienden ideas o posturas que no comparto, pues me piro. Si me pilla animada, igual y dejo un comentario en el que jamás de los jamases he insultado a nadie (que no conozca, a los que conozco sí insulto, es un grado de amistad). Me gusta disentir, entender y aprender, no pelear a lo pendejo. No necesito convencer a nadie de mi forma de vida y crianza. Y no me importa que me critiquen, al revés, hasta me gusta si lo haces bien, con inteligencia y educación. Y si lo haces mal, seguro me voy a divertir.
Miren, muchas de las que se rasgan las vestiduras ante la aplicación del método Estivill de marras, harán cosas que a ojos de otras nos parezca el horror de los horrores.Y he aquí una muestra de mi particular catálogo de comportamientos familiares que a mí me producen urticaria:
- Como es verano, vamos a dar un paseo con los churumbeles. A medianoche. Total, es verano, no pasa nada si se les descuadran los horarios y se les queda el cuerpo pa Triana. Que se duerman cuando sea, que hay que disfrutar.
- No les regañes ni les castigues, que se trauman. (Este va derecho al top ten de la estupidez).
- Pobrecitos, si son niños. Déjalos que corran. Entre las mesas del restaurante llenito de gente. Dando alaridos y derribando camareros. Que se diviertan.
- ¿Llevar a mi hijo a una manifestación? horror¡, quita, quita... con lo mona que está con su mantilla en las procesiones de Semana Santa.
Y así puedo seguir ad infinitum. Porque cada quién tiene sus filias y fobias. Porque cada quién cría a sus hijos según sus entendederas, su educación, su modelo social, su entorno y sus posibilidades.
Como le da a uno la gana.
Y mientras no vengan los servicios sociales a buscarte con una orden judicial, tira millas. Hombreya.
jueves, 26 de abril de 2012
Educación infantil: empieza la cuenta atrás
El martes pasado asistimos a la jornada de puertas abiertas del cole al que nos gustaría que asistiera Lola. No pude evitar hacer la cuenta mental de cuántos padres había allí y si habría plazas para todos y me temo que alguien va a quedarse fuera. Esperemos que no sea nuestra criatura porque la segunda opción que hemos elegido es considerablemente menos atractiva.
La directora nos pareció maja y se le notaban las tablas, pero es un soberana faena que la supuesta visita al colegio y sus instalaciones tenga que ser "virtual" porque el cole está en obras y te veas obligado a hacer un "simulacro" en un aula provisional. Nos chutó una sobrecarga de datos que ni que fuéramos arquitectos: el pasillo mide 3 metros de ancho (bien, de momento la Lola cabe), la altura del aula es de nosecuantos metros (se van a tirar desde el techo?), cada aula tiene su baño incorporado (dato sumamente práctico cuando consiga realizar con éxito la operación pañal).
Pero como nosotros somos unos padres relajados y optimistas, decidimos mentalmente que un cole de estreno es una chulada y todo va a estar muy bien (verdad? verdad?).
No sé de qué me preocupo, en serio.
(Inciso nostálgico on)
Yo fuí a un cole público en un pueblo más feo que picio y aquello era un "sálvese el que pueda" intelectual. Más parecía un reclusorio infantil que un centro educativo. Y no por lo estricto aunque volaban las collejas y los golpes con regla en la mano con singular alegría, sino porque aquello era un parking de desharrapados.
En mi expueblo (que me he quitado hace mucho), tú decías que ibas al "Carrero" y te miraban con una mezcla de respeto y temor porque había que ser muy macho para llegar a octavo ileso, mental y físicamente. Yo tenía escolta que era mi hermana pequeña que repartía hostias como panes a mano abierta. Me chivaba y un "te espero en la puerta" mientras se arremangaba eran mano de santo. Intocable era yo. Mi hermana tenía unos bíceps que ni Stallone y una patada directa al costillar legendaria.
Qué tiempos aquellos en los que los profes perpetraban maltrato infantil y los padres, encima, les daban las gracias. Cuando los columpios eran de hierro y toda mi generación luce cicatrices más o menos disimuladas con el pelo. Cuando el psicólogo era una cosa de ricos de películas americanas (esto sólo para los cultos, el resto veían en un-dos-tres y tan felices). Ya pasó, tranquilos, ya pasó...
Y aquí estoy. Sobreviví y hasta fuí a la universidad, para orgulllo del "Carrero", que creo deben tener nuestros nombres en dorado reluciente.
(fin del inciso nostálgico)
Como he dicho, había muchos padres allí y se iban levantando manos para hacer preguntas. Y una recurrente fue la filosofía del centro, la orientación. Yo pensé inmediatamente "al norte". Pero no era eso, al parecer.
La directora explicó que había libertad de cátedra (ehh... para niños de 3 años? le van a soltar a mi sin cristianizar hija las teorías creaccionistas?) y poco más. Supongo que la respuesta -parca- no satisfizo a los preguntadores pero a mí, he de confesarlo, sí. Plenamente. Yo mientras el cole sea laico y no demasiado raruno, me parece todo bien.
Pero si hasta tienen columpios sin aristas, hombre.
Un poco de calma, amigas, y más confianza en lo que les enseñan en casa, que supone el 70% de la educación, no lo olvidemos.
La directora nos pareció maja y se le notaban las tablas, pero es un soberana faena que la supuesta visita al colegio y sus instalaciones tenga que ser "virtual" porque el cole está en obras y te veas obligado a hacer un "simulacro" en un aula provisional. Nos chutó una sobrecarga de datos que ni que fuéramos arquitectos: el pasillo mide 3 metros de ancho (bien, de momento la Lola cabe), la altura del aula es de nosecuantos metros (se van a tirar desde el techo?), cada aula tiene su baño incorporado (dato sumamente práctico cuando consiga realizar con éxito la operación pañal).
Pero como nosotros somos unos padres relajados y optimistas, decidimos mentalmente que un cole de estreno es una chulada y todo va a estar muy bien (verdad? verdad?).
No sé de qué me preocupo, en serio.
(Inciso nostálgico on)
Yo fuí a un cole público en un pueblo más feo que picio y aquello era un "sálvese el que pueda" intelectual. Más parecía un reclusorio infantil que un centro educativo. Y no por lo estricto aunque volaban las collejas y los golpes con regla en la mano con singular alegría, sino porque aquello era un parking de desharrapados.
En mi expueblo (que me he quitado hace mucho), tú decías que ibas al "Carrero" y te miraban con una mezcla de respeto y temor porque había que ser muy macho para llegar a octavo ileso, mental y físicamente. Yo tenía escolta que era mi hermana pequeña que repartía hostias como panes a mano abierta. Me chivaba y un "te espero en la puerta" mientras se arremangaba eran mano de santo. Intocable era yo. Mi hermana tenía unos bíceps que ni Stallone y una patada directa al costillar legendaria.
Qué tiempos aquellos en los que los profes perpetraban maltrato infantil y los padres, encima, les daban las gracias. Cuando los columpios eran de hierro y toda mi generación luce cicatrices más o menos disimuladas con el pelo. Cuando el psicólogo era una cosa de ricos de películas americanas (esto sólo para los cultos, el resto veían en un-dos-tres y tan felices). Ya pasó, tranquilos, ya pasó...
Y aquí estoy. Sobreviví y hasta fuí a la universidad, para orgulllo del "Carrero", que creo deben tener nuestros nombres en dorado reluciente.
(fin del inciso nostálgico)
Como he dicho, había muchos padres allí y se iban levantando manos para hacer preguntas. Y una recurrente fue la filosofía del centro, la orientación. Yo pensé inmediatamente "al norte". Pero no era eso, al parecer.
La directora explicó que había libertad de cátedra (ehh... para niños de 3 años? le van a soltar a mi sin cristianizar hija las teorías creaccionistas?) y poco más. Supongo que la respuesta -parca- no satisfizo a los preguntadores pero a mí, he de confesarlo, sí. Plenamente. Yo mientras el cole sea laico y no demasiado raruno, me parece todo bien.
Pero si hasta tienen columpios sin aristas, hombre.
Un poco de calma, amigas, y más confianza en lo que les enseñan en casa, que supone el 70% de la educación, no lo olvidemos.
miércoles, 11 de abril de 2012
Renovar el vestuario en época de crisis
Ayer tocaba reiniciar las rutinas de vuelta al cole y los consabidos "mami, quiero los zapatos de bailar", "al cole, NO¡" y la nueva incorporación: "quiero unos calsonsillos rojos de Rayo Mas Queen" fruto de nuestros esfuerzos educacionales en aras de no asignarle tempranamente un rol sexual definido.
Esto que he soltado tan finamente se traduce en un no me da la gana de perforar el cuerpo de mi hija para que se ponga pendientes, mi niña juega con muñecas y camiones a partes iguales, y las princesas molan tanto como los carpinteros o los futbolistas.
Y claro, la Lola actúa en consecuencia y decide que ella no quiere bragas sino calzoncillos y que hoy es una niña pero mañana es un niño. Según le pille el momento. Su pasmosa facilidad para cambiar de género sería el terror de Gallardón y adláteres.
En esas estábamos ayer, cuando al entrar en la guardería ví unos folletos en el banco de la entrada. Tomé uno y lo eché un ojo cuando llegué a la oficina. Conste en acta que no me paga nadie (por ahora, pero estaré encantada de recibir ofertas) para escribir lo que voy a contar.
Se trata de una plataforma on line que se llama BBCloset, dedicada a vender e intercambiar ropa y accesorios de bebés y niños. Trabajan con empresas asociadas y venden productos infantiles, hasta ahí todo normal, como muchas otras. Luego tienen un apartado de segunda mano en el que puedes comprar y vender accesorios (tronas, portabebés, cunas, sillas... ). Es una buena idea que trabajen los dos mercados, el de nuevo y usado, pero tampoco es una novedad.
Lo que sí me parece un buen punto es el apartado de intercambio de ropa. Onda trueque. Tú te deshaces de lo que se ha quedado pequeño (o no te gusta) y lo cambias por algo que te interese. Funciona así:
- Te registras y te dan dos créditos. Cada crédito vale por una prenda de ropa.
- Sube a la web una foto y una descripción de cada prenda de la que quieres deshacerte y por cada una te darán un crédito.
- Puedes hacer pedidos de tantas prendas como créditos tengas y de 7 a 10 días lo tendrás en casa por el precio de 9,59 euros (coste de mensajería que paga el que realiza el pedido, el que lo ofrece no paga nada).
- El precio de 9,59 es aplicable cuando las prendas sean de un mismo usuario, así que si pides de varios serían 9,59 por cada.
Me parece una idea buenísima para intercambiar ropa, la verdad, yo voy a hacer limpieza de armario ya¡¡
Fuente de la imagen: nem youth
Esto que he soltado tan finamente se traduce en un no me da la gana de perforar el cuerpo de mi hija para que se ponga pendientes, mi niña juega con muñecas y camiones a partes iguales, y las princesas molan tanto como los carpinteros o los futbolistas.
Y claro, la Lola actúa en consecuencia y decide que ella no quiere bragas sino calzoncillos y que hoy es una niña pero mañana es un niño. Según le pille el momento. Su pasmosa facilidad para cambiar de género sería el terror de Gallardón y adláteres.
En esas estábamos ayer, cuando al entrar en la guardería ví unos folletos en el banco de la entrada. Tomé uno y lo eché un ojo cuando llegué a la oficina. Conste en acta que no me paga nadie (por ahora, pero estaré encantada de recibir ofertas) para escribir lo que voy a contar.
Se trata de una plataforma on line que se llama BBCloset, dedicada a vender e intercambiar ropa y accesorios de bebés y niños. Trabajan con empresas asociadas y venden productos infantiles, hasta ahí todo normal, como muchas otras. Luego tienen un apartado de segunda mano en el que puedes comprar y vender accesorios (tronas, portabebés, cunas, sillas... ). Es una buena idea que trabajen los dos mercados, el de nuevo y usado, pero tampoco es una novedad.
Lo que sí me parece un buen punto es el apartado de intercambio de ropa. Onda trueque. Tú te deshaces de lo que se ha quedado pequeño (o no te gusta) y lo cambias por algo que te interese. Funciona así:
- Te registras y te dan dos créditos. Cada crédito vale por una prenda de ropa.
- Sube a la web una foto y una descripción de cada prenda de la que quieres deshacerte y por cada una te darán un crédito.
- Puedes hacer pedidos de tantas prendas como créditos tengas y de 7 a 10 días lo tendrás en casa por el precio de 9,59 euros (coste de mensajería que paga el que realiza el pedido, el que lo ofrece no paga nada).
- El precio de 9,59 es aplicable cuando las prendas sean de un mismo usuario, así que si pides de varios serían 9,59 por cada.
Me parece una idea buenísima para intercambiar ropa, la verdad, yo voy a hacer limpieza de armario ya¡¡
Fuente de la imagen: nem youth
martes, 27 de marzo de 2012
Deberes, ¿sí o no?
Pues resulta que en Francia, gente seria y cabal al parecer de algunos, se han revolucionado los padres y han decidido hacer una huelga de deberes. Sí, como lo leen, la Federación de Consejos de Padres de Alumnos (FCPE), a la sazón, la mayor asociación de padres de alumnos en el país galo ha convocado una huelga en la que sus vástagos se negarán a realizar las tareas escolares que mandan para casa durante quince días porque, argumentan, los deberes son inútiles y fomentan la desigualdad.
Esgrimen estos padres que los niños que no aprenden la lección en la escuela, estando presente el profesor, no la van a aprender en casa. Y encima, estas tareas provocan tensiones entre padres e hijos, así como ponen en evidencia las diferencias de los padres que sí ayudan a sus hijos en casa y los que no.
Pues yo no sé ustedes, pero servidora nunca recibió ayuda de sus progenitores en los dichosos deberes. Así que tensiones, cero patatero. Y sí, había desigualdades: los que los hacían y los que no. Como los que estudiaban y los que no. Como los que iban siemrpe a clase y los que se las fugaban.
Ahora que soy madre y en pocos años me las tendré que ver cara a cara con el consabido "¿has terminado tus deberes?" les cuento: yo estoy a favor de dicha tortura infantil. A ningún niño les gusta hacer deberes (y si le gusta, hagánselo mirar), pero creo que son necesarios para asentar lo aprendido, plantear la cuestión en escenarios distintos, aprender a resolverlos y como método de ejercitación del esfuerzo y fomento de la autonomía responsable.
Y ustedes?, qué opinan de la función de los deberes?
Esgrimen estos padres que los niños que no aprenden la lección en la escuela, estando presente el profesor, no la van a aprender en casa. Y encima, estas tareas provocan tensiones entre padres e hijos, así como ponen en evidencia las diferencias de los padres que sí ayudan a sus hijos en casa y los que no.
Pues yo no sé ustedes, pero servidora nunca recibió ayuda de sus progenitores en los dichosos deberes. Así que tensiones, cero patatero. Y sí, había desigualdades: los que los hacían y los que no. Como los que estudiaban y los que no. Como los que iban siemrpe a clase y los que se las fugaban.
Ahora que soy madre y en pocos años me las tendré que ver cara a cara con el consabido "¿has terminado tus deberes?" les cuento: yo estoy a favor de dicha tortura infantil. A ningún niño les gusta hacer deberes (y si le gusta, hagánselo mirar), pero creo que son necesarios para asentar lo aprendido, plantear la cuestión en escenarios distintos, aprender a resolverlos y como método de ejercitación del esfuerzo y fomento de la autonomía responsable.
Y ustedes?, qué opinan de la función de los deberes?
lunes, 26 de marzo de 2012
Conoce el nuevo cole de tu hijo
En los próximos días se van a celebrar las Jornadas de Puertas Abiertas en la mayoría de los colegios públicos. Con estas jornadas los padres podemos comprobar las instalaciones, medios, programa docente, personal y demás con que cuentan los coles para poder facilitarnos la tarea de escoger el más adecuado para nuestros hijos.
Mañana, por ejemplo, a las 16h el CP Rufino Blanco, en Chamberí (Madrid) abre sus puertas. Y el día 24 de abril tendrá lugar la jornada de puertas abiertas del CP Isabel la Católica, también en la zona centro.
Os recomiendo que llaméis a los colegios que hayáis seleccionado cuanto antes para que sepáis cuándo hacen las jornadas. Si no llega a ser por el correo de una amiga, no me entero de Rufino Blanco. Daos prisa y reservad hueco en la agenda¡¡
Mañana, por ejemplo, a las 16h el CP Rufino Blanco, en Chamberí (Madrid) abre sus puertas. Y el día 24 de abril tendrá lugar la jornada de puertas abiertas del CP Isabel la Católica, también en la zona centro.
Os recomiendo que llaméis a los colegios que hayáis seleccionado cuanto antes para que sepáis cuándo hacen las jornadas. Si no llega a ser por el correo de una amiga, no me entero de Rufino Blanco. Daos prisa y reservad hueco en la agenda¡¡
viernes, 23 de marzo de 2012
Al cole¡¡
El pasado 9 de marzo la Comunidad de Madrid hizo pública la orden mediante la cual se informa de las novedades en el procedimiento de admisión de alumnos para segundo ciclo de educación infantil, primaria, secundaria y bachillerato.
Trae cambios importantes, por lo que os recomiendo leer con atención y comprobéis cómo os afecta, pero los puntos más destacados son:
- Cambio en el baremo, favoreciendo el tener hermanos en el centro escogido o que uno de los padres trabaje en el centro. Esto significa que para las familias que sólo tenemos un hijo, quedamos en desventaja.
- Otorgamiento de puntos cualquiera que sea la zona escogida: cuatro puntos si el centro elegido está dentro de la zona de influencia del domicilio o del trabajo de los padres (de uno de los dos o ambos), y dos puntos para el resto. Antes, había tres clasificaciones, 4 puntos si estabas dentro de la zona, dos si el colegio era limítrofe con la zona y cero para el resto.
- Se otorgarán dos puntos a las familias que reciban la RMI (Renta mínima de inserción).
- Las enfermedades crónicas o la celiaquía ya NO puntúan.
El plazo de presentación de solicitudes comienza el 18 de abril hasta el 7 de mayo y aquí podéis descargaros el formulario.
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